En 1994, en oportunidad de conmemorarse el 50o. aniversario de Corporación Deportiva Fénix, la organización periodística decana del Paraguay eligió a los deportistas paraguayos del siglo. La designación recayó en Víctor Pecci, el mas representativo deportista paraguayo a nivel internacional de todos los tiempos y en su momento top ten del tenis mundial, en la rama masculina. Víctor tuvo además el singular merecimiento de transformar en poco tiempo a un deporte eminentemente elitista en una actividad de gran afición en el Paraguay.

En la femenina, la elección favoreció a Edith Nunes, la gran estrella del baloncesto nacional que en 1962 cerró su triunfal carrera con un doble histórico en el legendario estadio Comuneros, que sirvió para el triunfo de Paraguay sobre Brasil por un simple de diferencia y la conquista invicta de la competencia sudamericana cumplida en Asunción.

Entre los muchos merecimientos de la gran Edith, aparte de su ejemplar corrección, figura el haber sido goleadora de un campeonato del mundo, pese a haber jugado un partido menos que americanas y soviéticas que entonces discutían la máxima supremacía en esta modalidad deportiva.