OPINIÓN

El tenis femenino suma renovados galardones

El tenis femenino paraguayo sigue acumulando merecimientos y galardones. Ahora también, en la máxima categoría de COSAT, la de 18 años, una exponente guaraní, Montserrat González, después de mucho tiempo permitió a esta laureada modalidad, disfrutar en casa de la figuración en el mayor puesto del podio continental, el Asunción Bowl en su 31ª. edición.

Acababa la semana pasada de consagrarse en el Uruguay Bowl en Punta del Este. Y el sábado repitió la hazaña esta vez ante su público ganando el título más importante de su todavía tierna y corta carrera.

Con sólo 16 años, Montse por primera vez se quedó con un torneo Grado 1 ITF en forma brillante y con los puntos que obtuvo en éste certamen y el Uruguay Bowl (Grado 2) ya está entre las quince mejores raquetas juniors mundiales.

Estas auspiciosas campañas se suman a los cetros de dobles alcanzados junto a Doménica González de Ecuador en la Copa Gatorade de Caracas, Venezuela y en la Indervalle de Cali, Colombia y uno más con la mexicana Ana Sofía Sánchez en Cuenca, Ecuador.

Cinco títulos, dos en singles y tres en dobles, más una gran gestión junto a Vero Cepede en la Fed Cup, marcan un sobresaliente arranque de temporada para la precoz estrella.

El éxito de la competencia realizada en Asunción fue completo. Hasta natura ayudó pues no llovió un solo día. Por si acaso, el CIT tenía preparadas aunque no fue necesario utilizarlas, seis canchas bajo techo.

Por primera vez en su historia, en esta edición del torneo que nunca dejó de jugarse desde 1981, se bifurcó la competición en dos clubes (CIT y Yacht). Se jugaron 19 campeonatos simultáneos (10 de singles y 9 de dobles). La organización movilizó a centenares de jugadores, técnicos, dirigentes, árbitros  y allegados, generando un movimiento impresionante, con visitantes de tres continentes y más de una treintena de países.

El mes próximo llega otro gran acontecimiento a nivel juvenil: el Pascuas Bowl, el segundo de cuatro torneos que Paraguay está comprometido a montar en categorías formativas.

A ello hay que sumar, la ya segura disputa de la semfinal de zona Americana, grupo 2 de Copa Davis en el CIT (que construye un nuevo court central para albergar el acontecimiento) en el mes de julio, más el challenger Petrobas, cinco Futures masculinos y cuatro femeninos, asi como un torneo de veteranos (el Tono Vera).

Si el año pasado, se estableció el inédito record de siete torneos profesionales simultáneos en semanas sucesivas, ahora no solo se repetirá el hecho sino que se agregarán dos futures más de varones en el mes de mayo e incluso con dotación superior (15.000 dolares cada uno) y un campeonato profesional femenino del Women’s Circuit adicional.

Las empresas organizativas directrices, como se puede apreciar se ponen también a tono con los logros del nivel competitivo, que por otro lado, no son exclusivo patrimonio del tenis femenino en general y junior en particular, pues a los hitos victoriosos de las grandes promesas (cinco títulos al hilo de singles y tres de dobles con Camila Giangreco y la citada cosecha de Montserrat González), hay que agregar el buen andar de las selecciones mayores. En justas por naciones, Paraguay cumplió excelente papel tanto en la Fed Cup (conservando la categoría grupo 1 de América y siendo el único que ganó al equipo anfitrión y campeón Argentina) como en la Copa Davis (en la que será local ante Venezuela en busca de la final del grupo 2 continental).

 

ARCHIVO DE COMENTARIOS ANTERIORES